Nadie muere la víspera. Citas
Manuel Vicent.
Madrid, Alfaguara 2004.
—La nada es el paraíso del verano. p.21
—Al atardecer de cada sábado suenan las ambulancias y los furgones de la policía: son los minaretes que nuestra civilización ha levantado en el aire sólo con su propio lamento. p. 28
—Los escritores y artistas que estén interesados en pasar a la posteridad deberían saber que ésta sólo acepta a quienes logran transmitir a las nuevas generaciones, aun en medio de las propias desgracias, una sensación de placer y sugestiva belleza que haga fascinante el tiempo pasado, en cuyo espejo los supervivientes se reflejen. pp. 29-30
—El progreso de la humanidad se debe a la insubordinación. También la evolución desde el átomo hasta la última complejidad de la materia hay que atribuirla a la indisciplina de ciertas partículas que en un momento determinado mutaron rompiendo las normas. El desarrollo espiritual de una persona se funda igualmente en ese instante estelar en que pro primera vez pronunció la palabra no y supo imponerla al padre, al maestro, al jefe. Cuando uno dice no, experimenta la sensación de un nudo interior que se desata. En cambio, al decir sí siempre te sientes en cierto modo atrapado. La negación pudo ser el primer bálsamo que el alma humana confundiera con la libertad. p. 49
—en todas las timbas de juego siempre hay un tonto que pierde; si a la media hora de partida no has descubierto quién es, eso significa que ese tonto eres tú. p. 53
—Sólo resucitan los que han muerto bien. p. 69
—En general, cada persona está donde se la espera. p. 79
—La arquitectura también es naturaleza, y no debe diferenciarse del sentimiento de las personas. p. 89
—El afán por penetrar en lo desconocido ha derribado siempre cualquier barrera legal, ética o teológica. p. 97
—si esta oscuridad es mi propio antifaz no voy a caer en la tentación yo mismo de saber quién soy. p. 99
—sólo con estar vivos ya somos inmortales. p. 100
—En realidad uno muere muchos años antes de expirar. La muerte te sucede cuando ya no comprendes nada de lo que pasa a tu alrededor. p. 118
—Una vez comenté con un joven punki, aprendiz de navajero, que las noches se habían vuelto muy peligrosas. Me contestó: “Es cierto, cada vez hay más policías”. p. 124
—Cualquier personas tiene en su vida mediocre cartas de oro a las que acogerse. p. 125
—El cerebro no ha sido diseñado para entender el universo. p. 127
—La vida sólo está interesada en que usted sea un buen transmisor de genes, aunque no tenga una sola idea en la cabeza. p. 127
— El laurel tiene dos destinos: la cabeza del héroe o el estofado.
p. 130
—Callar también constituye una tradición oral. p.144
—El ideal en esta vida es Sancho Panza sin estar gordo. p. 151
—“¿Estás llorando?”. El hombre le contestó: “Lloro porque te voy a olvidar”. Una dirección en la agenda que se tacha, un número que ya no se consigue recordar, un viejo bar que cierra, un amor que termina, un rostro que con el tiempo se va desdibujando: eso es en realidad la muerte, porque uno muere previamente cuando desaparecen las personas y las cosas que sin saberlo le sustentaban. p. 154
—La ciencia también tiene sus ateos. p. 155
—El estudio de la Historia nunca es inocente. p. 160
—En cada estación el mar cambia de alma. p. 169
—la diferencia entre el chimpancé más simple y el teólogo más retorcido sólo está en los hábitos sociales. p. 171
—Uno de los daños colaterales irreversibles de la guerra moderna consiste en que el espectador de televisión quede subyugado por la belleza de las armas (…) Parece que las armas están hechas para ser admiradas antes que temidas. p. 181
—Quien se crea un buen escritor debería explorar todas las consecuencias. p. 198
—Nadie es interesante si no tiene algo que ocultar. p. 204
—El dolor es la máxima contaminación que existe en este mundo.
p. 223
—los ideales nobles se pudren en el interior de algunas personas miserables. p. 227
—la vida no es sino ir reflejando tu figura en el escaparate de los demás como una mercancia que con el tiempo va generando menos interés en ser adquirida hasta que un día te encuentras formando parte de una rebaja de grandes almacenes. p. 235
—Siempre me he preguntado por qué un placer muy intenso te obliga a cerrar los ojos. p. 239
—La muerte es lo que ya hemos vivido (…) Puesto que nuestra vida viene de esa muerte, cada momento que uno vive es un instante de gloria. p. 244
—no hay problema en este mundo que no lo solucione un whisky doble. Humphrey Bogart. p. 245
—Pronto lo que hoy es ciencia ficción mañana será realismo social. p. 251
—La muerte es una neurosis humana todavía insalvable. p. 252
—Los poderosos y los facinerosos tienen los mismos guardianes y cerrojos. p. 258
—la libertad se compone de pequeños actos libres rutinarios que son el soporte de nuestro derecho a los pequeños placeres de cada día. p. 266
—Mejor será que aceptemos cuanto antes que también el amor y el odio son sólo tempestades bioquímicas. p. 269
—Mientras el código penal se adapta al código genético el último refugio romántico siempre será ese vació de la carne. p. 270
—la guerra obligó a ser héroes, asesinos, mártires, traidores o titanes a unos seres vulgares cuya existencia hubiera sido anodina sin aquella tragedia (…) Grandes tiempos mediocres y felices son estos en que uno puede compartir el whisky en un cóctel con alguien que llegado el momento propicio no dudaría en mandarte fusilar.
p. 272
—Si en los buenos tiempos ceder el paso a un desconocido en el ascensor constituye un acto de grandeza, hay que imaginar qué sucede cuando suenan las alarmas antiaéreas en el espacio. p. 278
—El fascismo es un virus que se adapta a cualquier forma convulsa de la sociedad. p. 293
—Unos llaman amor y otros dolor a esta soledad. p. 310
—Todos tenemos derecho a construirnos la propia eternidad, no con verdades absolutas, sino con las sensaciones placenteras que la experiencia nos haya regalado a lo largo de la vida. p. 321



















